Con la obra «Terraza de café por la noche», Vincent van Gogh creó en septiembre de 1888 una de sus escenas nocturnas más célebres. Durante su estancia en Arlés, en el sur de Francia, inmortalizó la terraza de un pequeño café en la Place du Forum. La cálida luz de los faroles de gas inunda la plaza de una atmósfera casi mediterránea y forma un impresionante contraste con el cielo azul profundo, sobre el que brillan innumerables estrellas. Van Gogh prescindió casi por completo del negro y dejó que la noche surgiera únicamente a través de intensos matices de azul, amarillo y verde.
Este cuadro marca el inicio de su célebre serie de cielos estrellados y anticipa ya esa luminosidad cromática que habría de caracterizar sus obras tardías. Como reproducción artística de alta calidad, «Terraza de café por la noche» despliega su atmósfera única en lienzo, póster o enmarcada, y lleva con gran fuerza evocadora la magia de una cálida noche de verano en Arlés a cualquier espacio interior.